Los problemas de la piel son a menudo la parte visible de problemas más profundos, como un aumento de
las toxinas, un desequilibrio hormonal o dificultades nerviosas y emocionales.
En este campo la versatilidad de los aceites esenciales es especialmente valiosa porque son capaces de combatir estas molestias a diferentes niveles. Como son solubles en aceite y en alcohol, y comunican su olor al agua, resultan un ingrediente ideal para los cosméticos, los cuidados de la piel y el tratamiento de enfermedades especificas.
Acné
Alcanfor (blanco), Árbol del té, Cedro del Atlas, Enebro, Lavanda, Lima, Mandarina, Manzanilla (dulce y romana), Pachuli, Petitgrain, Pomelo, Romero, Salvia, Siempreviva, Sándalo, Tomillo, Vetiver, Violeta, Ylang ylang.
Alergias
Siempreviva, Espliego, Manzanilla (dulce y romana), Nardo indico.
Pie de atleta
Árbol del té, Eucalipto, Lavanda, Lemongras, Limón, Mirra, Pachulí.

